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Poda de la higuera: brevas, higos y por qué no conviene cortar de más

La higuera puede dar dos cosechas al año, brevas en madera del año anterior e higos en madera nueva, y una poda mal planteada puede dejarte sin la primera sin que sepas por qué. Aquí está la lógica completa.

La higuera es de las pocas especies de este catálogo capaz de dar dos cosechas distintas en el mismo año, y esa peculiaridad es exactamente lo que hay que entender antes de coger la tijera. Muchas variedades de higuera producen brevas, una cosecha temprana de principios de verano que sale de yemas formadas en la madera del año anterior, y después higos, la cosecha principal de finales de verano y otoño, que sale de la madera nueva que la propia planta saca esa primavera. Es la misma lógica de fondo que ya vimos con la poda de hortensias y su distinción entre madera vieja y madera nueva, aplicada aquí a un frutal: si en invierno cortas toda la madera del año anterior pensando en "limpiar" la higuera, eliminas de raíz la breva de la temporada siguiente, aunque el árbol siga dando higos con normalidad.

Brevas o higos: decide qué cosecha te importa más

No hace falta elegir de forma radical, pero sí conviene tenerlo presente cada vez que se corta. Si te interesa sobre todo la breva, hay que conservar buena parte de las puntas de las ramas que crecieron el año anterior, porque ahí es donde ya están formadas las yemas que darán esa cosecha temprana; podar esas puntas por sistema, solo por dejar la higuera con un aspecto más compacto, es la forma más común de perder brevas sin darse cuenta. Si lo que prima es la cosecha principal de higos, se puede podar con más libertad, porque esa producción depende de la madera nueva que el árbol saca cada primavera independientemente de cuánta madera vieja se haya dejado. La mayoría de higueras domésticas en España dan las dos cosechas sin que el propietario haya tomado nunca esta decisión de forma consciente; basta con no arrasar todas las puntas del año anterior en la poda de invierno.

Formación: vaso multitronco, igual que en el olivo

La higuera se suele dejar crecer con varios troncos desde la base, un vaso multitronco muy similar en concepto al que se usa en el olivo, aunque aquí el objetivo no es tanto la mecanización como controlar el tamaño de un árbol que, sin poda, puede volverse enorme en pocas temporadas. En la formación, durante los primeros dos o tres años, se seleccionan tres o cuatro troncos o ramas principales bien repartidas y se despeja el resto, buscando una copa abierta que deje entrar luz hasta el centro. También es habitual conducir la higuera en espaldera contra un muro o formar una copa más aplanada cuando el espacio es reducido, algo frecuente en patios y traseras de vivienda en el sur de España.

Poda de mantenimiento: controlar el vigor antes que la forma

Una vez formada, la higuera adulta apenas necesita poda estructural: la intervención principal es de contención, porque es de las especies más vigorosas de todo este catálogo y sin ningún control puede triplicar su tamaño en pocas temporadas. Cada invierno conviene eliminar chupones verticales que compiten por luz sin aportar cosecha, ramas que se cruzan o crecen hacia el interior, y madera seca o dañada por el frío si ha habido una helada fuerte. Una poda ligera de verano, despuntando las ramas más largas y deshojando algo la zona donde están cuajando los higos, ayuda además a que la fruta reciba más sol y madure con más regularidad, aunque no es imprescindible todos los años.

Un aviso práctico: el látex de la higuera

Al cortar cualquier rama o brote de higuera sale un látex blanco lechoso que puede irritar la piel y, sobre todo, resulta muy molesto si entra en contacto con los ojos. Conviene podar con guantes y evitar tocarse la cara mientras se trabaja; es un detalle menor, pero es de los que nadie avisa hasta que ya ha pasado.

Cuándo podar

La poda estructural se hace en invierno, a final de la estación y antes de que arranque la brotación, cuando el árbol está completamente parado y el riesgo de heladas fuertes ya ha empezado a remitir. Si se prioriza la breva, conviene ser especialmente cuidadoso en esta poda de invierno y dejar buena parte de la madera del año anterior intacta. La poda en verde, si se hace, se reserva para después de la primera cosecha de brevas, ya con la planta en pleno crecimiento.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi higuera dejó de dar brevas de un año para otro? Casi siempre porque se podó de más la madera del año anterior en el invierno previo. Revisa cuánta punta de rama vieja conservaste en la última poda.

¿Puedo podar una higuera muy grande y descontrolada de golpe? Se puede rebajar bastante porque rebrota con mucha fuerza, pero mejor repartirlo en dos temporadas si lleva años sin tocarse, en la línea de lo que se explica en errores comunes al podar sobre podas demasiado drásticas de una sola vez.

¿Es grave que le caiga látex en la piel al podar? En la mayoría de personas solo causa una irritación leve y pasajera, pero en pieles sensibles puede molestar más. Usar guantes evita el problema por completo.

Herramientas que usamos


La higuera perdona casi cualquier error de forma, pero no perdona que le quites toda la madera del año anterior si quieres brevas. Si en tu jardín también tienes granado, otro frutal mediterráneo de patio con su propia lógica de chupones, tienes la guía en poda de granado.