Poda del kiwi: varas, renovación y la diferencia entre plantas macho y hembra
El kiwi se cultiva sobre espaldera o pérgola casi igual que la vid, pero con una complicación que la vid no tiene, es una planta dioica, y las plantas macho y hembra no se podan de la misma forma.
El kiwi es una liana leñosa muy vigorosa que se cultiva casi siempre sobre una estructura de alambres o una pérgola, exactamente el mismo planteamiento que ya vimos en la guía de poda de la vid o parra: un tronco o cordón permanente del que salen cada año varas que hay que gestionar. La lógica de fondo es parecida, conservar varas de un año para que den cosecha y renovar las que ya han fructificado, pero el kiwi tiene una complicación que la vid no tiene: es una especie dioica, es decir, existen plantas macho y plantas hembra por separado, y ambas hacen falta para tener cosecha. Esto no es solo un detalle botánico, cambia la forma de podar cada una.
Por qué hacen falta plantas macho y hembra, y por qué se podan distinto
En un cultivo de kiwi se planta normalmente una proporción de una planta macho por cada seis u ocho hembras, y solo las plantas hembra dan fruto. La planta macho tiene un único trabajo: producir flores con polen en el momento justo de la floración. Por eso su poda es distinta y, de hecho, más sencilla: se poda justo después de la floración, cortando con bastante libertad el follaje que ha quedado gastado, porque su función ya se ha cumplido esa temporada y lo que interesa es que no haga sombra a las plantas hembra mientras estas siguen desarrollando el fruto. La planta hembra, en cambio, seguirá acumulando reservas hasta la cosecha en otoño, y su poda debe ser mucho más cuidadosa con qué varas conserva.
Poda de invierno en la planta hembra: seleccionar y renovar varas
El kiwi hembra fructifica sobre los brotes que salen de las yemas de la vara que creció el año anterior, el mismo principio que en la vid. En invierno, con la planta completamente parada, en España entre diciembre y febrero, se hace la poda principal: se identifican las varas que ya dieron fruto dos veces y se eliminan o se rebajan mucho, dejando en su lugar varas de un año bien situadas a lo largo de la estructura de alambres, espaciadas para que no se amontonen. Es importante no dejar pasar esta ventana: si se poda ya con la savia en movimiento, cerca de la brotación, el kiwi "llora", pierde savia de forma abundante por los cortes, igual que le pasa a la vid podada tarde. Acertar con la fecha antes que con la técnica es, de hecho, uno de los puntos que más se repiten entre las especies leñosas de este catálogo, como se ve en errores comunes al podar.
Poda en verde: la que más trabajo da
El kiwi crece con una fuerza que sorprende a quien lo cultiva por primera vez: un brote puede alargarse varios metros en una sola temporada si no se controla. Por eso la poda en verde, durante primavera y verano, es tan importante como la de invierno, si no más. Consiste en despuntar los brotes que ya llevan fruto unas cuantas hojas por delante del último kiwi cuajado, para que la planta deje de gastar energía en alargar el brote y la concentre en engordar la fruta, y en eliminar brotes nuevos que compiten sin necesidad por espacio en la estructura. Sin este mantenimiento en verde, la pérgola se convierte en pocas semanas en una maraña donde apenas entra luz.
Formación sobre espaldera o pérgola
Durante los primeros dos o tres años, el objetivo es llevar un único tronco hasta la altura de la estructura, normalmente 1,8-2 metros, y desde ahí formar uno o dos cordones horizontales de los que colgarán las varas productivas cada temporada. Toda la formación depende de tener un soporte firme instalado desde el principio: a diferencia de un rosal o un frutal, el kiwi no se sostiene solo, y una estructura débil acaba cediendo bajo el peso de la planta adulta.
Cuándo podar, en resumen
La poda de invierno, la principal en la planta hembra, se hace en pleno reposo, entre diciembre y febrero, antes de que la savia empiece a moverse. La poda en verde de despunte se reparte durante primavera y verano según crece la planta. La planta macho se poda aparte, justo después de la floración.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener kiwi sin plantar una planta macho? No va a cuajar fruto sin polinización, salvo que un vecino cercano tenga una planta macho cuyo polen llegue por insectos polinizadores. Lo habitual y más seguro es plantar al menos una.
¿Por qué mi kiwi sangra mucha savia cuando lo podo? Porque se ha podado demasiado tarde, ya con la savia en movimiento. Hay que adelantar la poda de invierno mientras la planta sigue completamente dormida.
¿Hace falta pérgola sí o sí, o vale una espaldera de alambres? Vale cualquiera de las dos, lo importante es que sea una estructura firme capaz de aguantar el peso de una planta adulta cargada de fruta, que no es poco.
Herramientas que usamos
- Tijeras de podar — para el despunte de verano y las varas más finas.
- Serrucho de poda plegable — para renovar cordones y varas ya leñosas en la poda de invierno.
El kiwi exige más mantenimiento en verde que casi cualquier otra planta de este catálogo, pero a cambio perdona bien los despistes puntuales. Si te falta el resto del equipo, tienes qué mirar en cada categoría en las mejores herramientas de poda para tu jardín, y si prefieres ver esta ventana de poda encajada en el resto del año, está en el calendario de poda mes a mes.