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Poda y pinzado de geranios y gitanillas: el gesto que multiplica las flores

El geranio de balcón que a mitad de verano se queda "despeinado" y con pocas flores casi nunca tiene un problema de sol o de maceta. Le falta el gesto más simple y menos conocido de la jardinería de balcón, el pinzado.

Racimo de flores de geranio de color rojo intenso
Foto: Autor desconocido / CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

No hay balcón, patio o ventana en España sin un geranio o una gitanilla colgando de una jardinera. Es la planta de exterior más repetida del país, y sin embargo casi nadie la poda de verdad: se riega, se le echa algo de abono de vez en cuando, y se deja crecer. El resultado, hacia julio, suele ser una planta con mucho tallo largo y desnudo en la base, hojas amontonadas en las puntas y muchas menos flores de las que debería dar. El gesto que cambia esto no es una poda drástica, es algo más simple y constante: el pinzado.

Geranio o gitanilla: mismo género, dos formas de crecer

Con "geranio" en España casi siempre nos referimos al Pelargonium, no al género botánico Geranium, que son otras plantas distintas, en general vivaces de jardín con flores más pequeñas. Dentro de Pelargonium hay dos tipos que se ven todo el tiempo en balcones:

  • Geranio de macizo o zonal (Pelargonium zonale/hortorum): crecimiento erguido, hoja redondeada con una banda oscura característica, tallos que se van poniendo leñosos en la base con los años.
  • Gitanilla o geranio hiedra (Pelargonium peltatum): crecimiento colgante o rastrero, hoja más carnosa, brillante y con forma de estrella parecida a la hiedra, ideal para jardineras y cestas colgantes.

La técnica de pinzado y limpieza es prácticamente la misma para ambas; lo único que cambia es que en la gitanilla el pinzado también decide cuánto va a colgar la planta, no solo cuánto se ramifica.

El pinzado: la técnica que multiplica los tallos florales

Pinzar es simplemente quitar la punta de un tallo joven, con las uñas o con una tijera pequeña, justo por encima de un par de hojas. La planta reacciona sacando dos brotes nuevos justo debajo del corte, en vez de uno solo siguiendo hacia arriba. Repetido varias veces sobre una planta joven, cada pinzado duplica potencialmente los puntos de crecimiento, y cada punto de crecimiento es, más adelante, un posible punto de floración. Se hace sobre todo:

  • En planta joven recién comprada o recién enraizada de un esqueje, para forzarla a ramificar desde abajo en vez de crecer como un único tallo largo.
  • A lo largo de la primavera, cada vez que un tallo se alarga demasiado sin ramificar por sí solo.

No hace falta pinzar tallos que ya llevan flor o capullo formado: ahí el objetivo cambia, es dejar que termine su ciclo.

La limpieza constante: flores y hojas secas, fuera

Más importante que cualquier poda puntual es un hábito semanal: quitar las flores marchitas cortando el pedúnculo completo, el tallito que sostiene todo el racimo de flores, hasta la base, no solo los pétalos caídos, y retirar las hojas amarillas o secas. Dejar las flores muertas en la planta tiene un coste real: el geranio empieza a gastar energía en formar semilla en vez de en sacar flor nueva, y las hojas y flores en descomposición retienen humedad pegadas al resto de la planta, la puerta de entrada habitual para hongos en épocas húmedas. Este hábito de limpieza constante es, de hecho, uno de los gestos que menos se hacen y más se nota, en la línea de lo que se explica en errores comunes al podar sobre plantas descuidadas "en bloque".

Poda de rejuvenecimiento a final de invierno

Un geranio que ha pasado el invierno en la maceta, sobre todo en zonas donde no hiela fuerte y la planta no muere, suele llegar a febrero con tallos largos, leñosos en la base y desnudos de hoja en buena parte de su longitud. Antes de que arranque la brotación de primavera es el momento de una poda más decidida: cortar cada tallo aproximadamente a la mitad, siempre por encima de un nudo con yemas visibles, y eliminar del todo los tallos más viejos y leñosos que ya casi no producen brote nuevo. Esta poda de rejuvenecimiento fuerza a la planta a rebrotar desde más abajo y llegar a la primavera con una estructura compacta, en vez de arrastrar toda la temporada la misma planta larguirucha del año anterior.

Por qué a veces hace mucha hoja y poca flor

Si tu geranio está verde, sano, crece con fuerza y aun así apenas florece, sospecha del abono antes que de cualquier otra cosa. Un exceso de nitrógeno empuja el crecimiento hacia la hoja y el tallo en detrimento de la flor, exactamente el mismo mecanismo, y una de las causas más repetidas, que se explica con más detalle en por qué no florece mi rosal. Para geranios y gitanillas conviene un abono equilibrado o con algo más de fósforo y potasio que de nitrógeno, sobre todo desde que arrancan los primeros capullos.

Los esquejes: aprovecha lo que cortas

El material que retiras en el pinzado y en la poda de rejuvenecimiento no tiene por qué acabar en el compost. El geranio es de las plantas que más fácil enraízan de esqueje: corta un trozo de unos 10-15 cm con al menos dos nudos, quita las hojas de la mitad inferior, deja que la herida seque al aire un día antes de plantarlo, este pequeño secado reduce el riesgo de que el corte se pudra, y plántalo en sustrato ligero, algo húmedo pero no encharcado. En pocas semanas suele tener raíz propia.

Preguntas frecuentes

¿Con qué frecuencia hay que pinzar un geranio? Sobre todo en las primeras semanas tras plantarlo o tras un esqueje, cada vez que un tallo se alargue sin ramificar. Una vez la planta tiene buena estructura, el pinzado se vuelve puntual.

¿Se puede hacer la poda fuerte de rejuvenecimiento en cualquier época? Es mejor concentrarla a final de invierno, justo antes de que arranque la brotación. Hacerla en pleno verano, con la planta en plena floración, solo te quita flor sin el beneficio de la rebrotación vigorosa de primavera.

¿Por qué mi gitanilla cuelga menos de lo que veo en otras jardineras? Casi siempre por falta de pinzado en las primeras semanas: sin ese gesto, la planta tiende a sacar pocos tallos largos en vez de muchos tallos ramificados, y el efecto de cascada de flores depende precisamente de tener muchas puntas colgando, no pocas.

Herramientas que usamos


El geranio no pide una poda complicada, pide constancia: pinza cuando es joven, limpia cada semana y rejuvenece a final de invierno. Si además controlas el abono, tienes resuelto el mismo problema que persigue a media jardinería ornamental, puedes verlo con más detalle en por qué no florece mi rosal y en el repaso completo de errores comunes al podar.