Plagas del tomate y cómo combatirlas: guía para salvar la cosecha
La tomatera es la reina del huerto de verano y también la que más plagas concentra. Conocer las cuatro que de verdad importan —y detectarlas a tiempo— es lo que separa una cosecha buena de una campaña perdida.
Pocas plantas dan tanta satisfacción como una tomatera cargada, y pocas atraen tantos problemas. El tomate es un cultivo tierno, jugoso y de crecimiento rápido, justo lo que buscan los insectos. La buena noticia es que la mayoría de las plagas del tomate se detectan pronto si sabes qué mirar, y casi ninguna obliga a recurrir a venenos fuertes. Estas son las que de verdad hay que vigilar y cómo combatirlas.
Tuta absoluta: la polilla que perfora el fruto
La Tuta absoluta, o polilla del tomate, es hoy la plaga más temida de este cultivo. El adulto es una polilla pequeña y discreta; el daño lo hacen sus larvas, que se meten dentro de hojas, tallos y frutos y comen desde el interior.
- En la hoja dejan galerías o minas irregulares, translúcidas, como caminitos entre las dos capas de la hoja.
- En el fruto abren pequeños orificios por los que entra la podredumbre; un tomate perforado por tuta ya no se recupera.
Cómo combatirla:
- Trampas de feromonas para capturar los machos adultos y, sobre todo, para saber cuándo ha llegado la plaga. Son el mejor sistema de aviso temprano.
- Bacillus thuringiensis, una bacteria que solo afecta a las larvas de lepidóptero y es inocua para el resto; se pulveriza y las orugas lo ingieren al comer.
- Retirar y destruir de inmediato las hojas minadas y los frutos afectados, sin dejarlos tirados en el huerto.
- En control biológico avanzado, el mírido Nesidiocoris tenuis depreda huevos y larvas de tuta.
Mosca blanca: el enemigo del envés
La mosca blanca son insectos diminutos y blancos que salen volando en nube cuando rozas la planta. Se instalan en el envés de las hojas y, como el pulgón, succionan savia y excretan melaza sobre la que crece la negrilla.
Lo grave de la mosca blanca no es tanto lo que chupa como lo que transmite: es vector de virus (como el del rizado amarillo del tomate) que pueden arruinar la planta entera. Para combatirla:
- Trampas cromáticas amarillas pegajosas, que la atraen y capturan; sirven también para vigilar su llegada.
- Jabón potásico y aceite de neem al atardecer, insistiendo en el envés.
- Sus depredadores naturales, como el mírido Macrolophus pygmaeus, la controlan muy bien cuando están establecidos.
Pulgón: el clásico de los brotes tiernos
El pulgón también visita la tomatera, sobre todo los brotes nuevos y las plantas muy abonadas con nitrógeno. Las mismas armas de siempre funcionan: chorro de agua, jabón potásico, neem y, de fondo, la fauna auxiliar (mariquitas, crisopas, sírfidos). Vigila las hormigas: si suben por el tallo, hay pulgón arriba y lo están protegiendo.
Araña roja: la plaga del calor y la sequía
La araña roja no es un insecto sino un ácaro minúsculo que prolifera con calor y ambiente seco, típico de julio y agosto. No se ve a simple vista, pero sí sus señales:
- Un punteado amarillento fino en el haz de la hoja, que va tomando un aspecto plateado o bronceado.
- Finas telarañas en el envés y entre las hojas cuando la plaga está avanzada.
Como odia la humedad, una medida preventiva sencilla es mojar el envés de las hojas en las horas de más calor; eso rompe su ambiente ideal. Contra ella funciona el azufre y, en control biológico, el ácaro depredador Phytoseiulus persimilis.
La regla que evita la mitad de los problemas: prevención
Antes de tratar nada, buena parte de las plagas del tomate se previenen con manejo:
- Rotación de cultivos: no plantar tomate (ni otras solanáceas: pimiento, berenjena, patata) en el mismo sitio dos años seguidos.
- Inspección diaria: mirar el envés de las hojas cada día detecta la plaga cuando aún es un foco pequeño y manejable.
- No sobreabonar con nitrógeno: el exceso genera brotes blandos que atraen pulgón y mosca blanca.
- Aireación: entutorar y destallar bien para que circule el aire reduce hongos y dificulta la araña roja.
Preguntas frecuentes
¿Puedo aprovechar un tomate perforado por tuta si quito la parte dañada? Mejor no. El orificio suele venir acompañado de podredumbre interna que no siempre se ve. Retíralo del huerto para cortar el ciclo de la plaga.
¿El neem sirve para todas estas plagas? Ayuda contra pulgón, mosca blanca y en parte contra tuta, pero no es un remedio único. Combínalo con jabón potásico, trampas y, para la tuta, Bacillus thuringiensis.
¿Cuándo empiezo a poner las trampas? Cuanto antes, incluso antes de ver daño. Su valor principal es avisar de la llegada de la plaga a tiempo de reaccionar, no solo capturar.
Herramientas que usamos
- Trampas cromáticas amarillas — para mosca blanca y vigilancia temprana.
- Bacillus thuringiensis — específico contra las larvas de tuta absoluta.
Aquí has visto las plagas clave del tomate y su primer tratamiento. Para identificar bien cada bicho y su daño —con las fichas ilustradas de todas las plagas del huerto y no solo las del tomate—, tienes el desarrollo completo en Plagas del Huerto Urbano: Identificación y Daños.
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